Las cartas de crédito son instrumentos financieros fundamentales en el comercio internacional, que ofrecen garantías tanto a los vendedores como a los compradores.
El banco que emite la carta de crédito garantiza el pago puntual y conforme a las condiciones de la operación comercial.
Esto reduce significativamente el riesgo de crédito, facilita el comercio internacional y ayuda a las empresas a expandirse a nuevos mercados.













